Loquillo. Territorios libres. Vdln 21

A José María Sanz, le llueven éxitos y espadas. Los conservadores no perdonan su irrenunciable compromiso social. Es un rojo, un rockero, un ácrata. Desde el autodenominado bando progresista, y por ese estúpido empeño de considerar afín a todo enemigo de los enemigos, también sacuden. Hace poco le clavaron espinas por afirmar una obviedad. Que el nacionalismo es como aquellos laberintos de espejos que se instalaban en las ferias. Mil reflejos diferentes, pero todos la imagen del mismo señor. Un simple instrumento ideado para  vender como diverso lo que en realidad resulta idéntico. El vicio del músico catalán por decir lo que siente y no lo que agrada, cuesta mucho, pero vale más. Pese a quien pese, sigue llenando recintos inimaginables para alguien alejado desde hace tiempo de los círculos comerciales. 




En homenaje a un tío que lleva más de treinta años sin traicionarse, les obsequio uno de mis temas predilectos. Un himno. Una declaración expresa de lo que fuimos, de lo que somos y de lo que seremos. Aunque el síndrome de Estocolmo nos impida comprenderlo, un territorio, un esclavo, no es libre cuando ejerce la facultad de elegir al amo, sino cuando carece de él. La democracia no consiste en acatar la voluntad de los más. Se define por el modo en que se respeta a los menos. 


Imagen: Rafa Hernández

Sobre el escenario de este mítico concierto de la gira 2005, una delantera de gala. Tres guitarras, tres. Y las tres excepcionales. De más a menos joven, Igor Paskual, un asturiano con aires de intelectual que escribe casi tan bien como toca; el desaparecido madrileño Guille Martín (ex- desesperados, ex-rodríguez, ex-ariel, ex-calamaro, ex-urrutia, ex-leiva...), uno de los mejores guitarristas de siempre y ... Don Jaime Stinus (actual productor de la banda), vasco de Donosti convertido en leyenda a base de trabajo, carretera y talento. ¡Que solos! Ya ha llovido desde los primeros tiempos de la Mondragón. Al frente, un Loquillo más chulo, más rockero y con mejor voz que nunca, sin líder a quien adorar y sin prisiones ideológicas que le obliguen a seguir la senda marcada. Por edad y por inteligencia todo le suena repetido y ...  tiene el coraje de afirmarlo alto.




Para los que piensen que vive de un viejo cadillac abandonado en los ochenta o de lejanos ritmos paridos en algún garaje, cierro con una muestra de su último trabajo de estudio. “La nave de los locos”, ya sin el apellido de Los Trogloditas , resultó un discazo. Serio, profundo, medido. Un oasis de entusiasmo entre la mediocridad que nos circunda. Aunque “los otros” trogloditas pretendan imponer a José María la forma correcta de ser catalán, a Stinus el modo adecuado de sentirse vasco y a mí la medida exacta para ejercer de español, nosotros a lo nuestro, a seguir bailando el rock. A asumir unos labios como única bandera y a no aceptar más patria que las caderas nuestra elección. A fin de cuentas, las ovejas de rebaño siempre observaron con desprecio a los rebecos. “No servir, no gobernar”. Tú si que sabes, Loco.

Territorios libres. Loquillo. Espero que resulten de su agrado. Buen finde, buena semana. Salud y libertad a todas. 

 

Comentarios

  1. :D ¡Ése Loquillo!
    No es lo que suelo escuchar, pero me recuerda a mi tío y me has dibujado una sonrisa.

    ResponderEliminar
  2. Y es que con la edad van ganando puntos para mi, Loquillo por su personalidad al final me ha ganado aunque de joven no los oyera. Feliz semana!

    ResponderEliminar
  3. Loquillo es un ejemplo de cómo mantenerse y evolucionar en el mundo de la música. Pasó la dificil 'movida' y se ha mantenido 30 años sin perder su identidad pero sabiendo superarse.

    Feliz Fin de semana!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Lo más heterodoxo