Paraíso. Mago de Oz. Solsticio de invierno Vdln 37

Me encanta la Navidad, lo reconozco. Pocos ejercicios se muestran tan gratificantes como sentirte atrapado en un atasco, a la sombra de miles de bombillas festivas. Esparces la mirada y encuentras decenas de seres a tu alrededor en similares circunstancias. Todos de compras. Todos a la caza del mejor regalo. El más inútil. El que más cueste y el que menos dure. Compadeces al Papá Noel del semáforo (pobre hombre, que frío estará pasando), hasta que recuerdas que tuvo suerte de no nacer en Argentina. Allí debe ser tremendo. Cuarenta grados y con esa pinta.

Me apasionan las cenas de empresa. Un placer descubrir que aquel compañero a quien intuías normal, se transforma con media botella de vino, dos cervezas y el pacharán de los postres, en el gilipollas perfecto. Me entusiasman los comentarios machistas del segundo plato y las gracias sin gracia de los jefes que todos ríen como si la tuvieran. Ni el alcohol consigue camuflar a los pelotas.

En mi tierra, el momento cumbre llega con la Nochebuena. Impagable ese abuelo que con aires de segurata del Santo Oficio, vigilia las gambas, no sea que algún crío la emprenda con ellas antes de bendecir la mesa. Tras la oración todo sabe más rico, donde va a parar. Alguna tía segunda que se empaquetó nadie sabe de que manera, reclama silencio para no perder detalle del mensaje de su majestad. Apasionante, como de costumbre. 

Tras el blanco que riega los aperitivos, y con el pobre pavo de cuerpo presente, surge la estrella de la noche, la enigmática figura del "cuñao" ibérico. El listo de la casa. Cual tertuliano televisivo, nos regala unas muestras de su amplio dominio de las distintas ramas del saber. Que hablamos de coches, ingeniero de fórmula 1. Que tocan deportes, entrenador titulado. Si sale la economía, recibiremos una detallada explicación de las causas de la crisis, así como de unos remedios tan evidentes para una inteligencia privilegiada, como insospechados para el resto. Este año, tiemblo con lo de Podemos. 

Si algún sobrino toma clases de piano, la has jodido. Te caen dos piezas de las que te hacen aborrecer a Chopin para los restos.Tras los aplausos, surge la chispa. Otro intelectual, coloca la responsabilidad del cambio climático en la estupidez de los ecologistas. Mi padre me suplica con la mirada: “hijo no la líes, que ya le has dicho que si tú por ser vegano, comes como las vacas, él por ingerir carroña, se alimenta como las hienas”. Me contengo. Pero a la vez que a los adolescentes les entran las prisas por fugarse de fiesta, me inunda el deseo irrefrenable de volver a ser Makoki, el enemigo público número uno. Un popular personaje de cómic, creado en los primeros ochenta por Gallardo y Mediavilla. Aquel inolvidable Paraíso que duró lo mismo que la paz en estas fechas, lo convirtió en himno generacional. ¡Qué grande fue siempre El Zurdo!


 

Cuando alguien amenaza con la misa del gallo, me retiro. Desde que la biología nos enseñó que los peces nunca bebieron en el río, que los de agua dulce se hidratan por ósmosis, soy más de Fiesta Pagana. Quizá por aquello de que cuando no hay pan para los tuyos y ves muy gordo al abad, si su virgen viste de oro, lo correcto es desnudarla.


 

Feliz solsticio de invierno, para quienes habitan en el hemisferio norte y de verano, para quienes moran en el sur. Que los disfruten con salud y en libertad.

 

Comentarios

  1. Un gustazo como siempre leer tu post. Que lo pases bien y trata en lo posible de ser "diplomatico" y no liarla... aunque como dice una amiga la diplomacia es la hipocresia social y me da que tu no tienes nada de hipocrita... mis navidades con la familia politica seran menos divertidas que con la mia propia pero con mas calorcito. Saludos y ahora a disfrutar de la musica que nos sugieres

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Carmen. que vayan bien esas navidades con calorcito

      Eliminar
  2. jajaja que navidad más intensa... yo creo que iré a las cenas con cascos y escucharé tus temas!!!
    feliz viernes y disfruta de esta época entrañable! ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Feliz semana Isabel, muchas gracias por tu comentario

      Eliminar
  3. Jjajaj , me parto...es tal y como lo cuentas...
    Me quedo con Mago de Oz...
    Feliz viernes!!!

    ResponderEliminar
  4. Uff, vaya Navidad! Nosotros este año cambiamos la tradición y vamos a comer con otra parte de la familia. Crucemos los dedos para que no acabemos así, jeje

    Un beso y feliz #VDLN

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que vayan bien las innovaciones. Feliz semana y felices fiestas.

      Eliminar
  5. Feliz Solsticio y Saturnalia! Qué grande Makoki!
    Cuñao+Podemos+Wikipedia en el móvil+WhatsApp petado de 'chistes'... La hemos cagado, Tenemos lo que nos merecemos... >.<
    Salud!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tenemos lo que nos merecemos. Feliz semana. Salud

      Eliminar
  6. Ja,ja,ja, Me partocuando sacas tu yo ácido. Pero si el jefe eres tú. Besotes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi yo ácido, como tú dices, es sencillamente mi yo. Besotes y feliz lo que sea.

      Eliminar
  7. Jjajjajaja y yo me quejo porque no tenemos nada de eso, somos tres gatos en la mesa, una sesión de Skype con Argentina y a dormir. Será por eso que si me gusta salir y pasear entre bombillas, aunque no compre nada y solo miremos. Feliz Solsticio, Navidad, Hanukah, o nacimiento de Mithra...

    ResponderEliminar
  8. Muy ameno y divertido de leer!!! En cuanto a la música me quedo con el Mago de Oz de Fiesta Pagana y lo dicho feliz Natalis Solis Invicti !

    ResponderEliminar
  9. yo si soy de Navidad que le vamos a hacer, la pelicula aquella de la familia en la que chencho se pierde hizo mucho daño, y yo soy una de aquellas niñas jeje, feliz lo que se también para ti, y me quedo con ese mago de oz insuperable!!
    y no la lies mucho en la cena jeje.

    un besazo.

    ResponderEliminar
  10. Yo siempre soy de los de "las vacaciones, que? bien o en familia?".

    Feliz semana

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Lo más heterodoxo